Nada mejor que caminar con atención plena a cada paso con el objtivo de dejar a un lado la mochila emocionál que nos llevamos siempre encima y hundirnos en la Naturaleza y su extraordinario poder de sanación. Esto es aplicar la práctica mindfulness al senderismo.
Aunque no sea explícita, esta modalidad impregna todas las salidas que ofrecemos. Una actividad enfocada en una mayor conciencia y participación, que llega a ser la lupa que guía todo el recorrido y no solo una parte de eso.
Se puede aplicar sobre todo a recorridos más cortos en lugares con vegetación exuberante o boscosa, para que se pueda integrar con prácticas energéticas y de respiración profunda y contacto con los árboles.